EL OLVIDO DEL SECTOR ELÉCTRICO DE LA REGIÓN LORETO
Las protestas ciudadanas por el deficiente servicio eléctrico en la región Loreto son frecuentes, sobre todo en la ciudad de Iquitos, donde se experimentan cortes que afectan el desarrollo normal de actividades. El origen está en una oferta insuficiente ante una demanda creciente, y una inacción gubernamental alarmante.
La producción de electricidad está a cargo principalmente por dos centrales térmicas: de Electro Oriente (ELOR) y del concesionario Genrent SA. Hay un complemento con generación solar a cargo de la francesa EDF, pero con las limitaciones que tiene este tipo de tecnología: solo producción diurna a lo que se agrega la baja radiación solar por m2 en el lugar.

El caso de ELOR es elocuente del abandono estatal, en el papel cuenta con 73.8 megavatios (MW) de capacidad (potencia) instalada, pero operativos solo dispone de 18 MW. Aquí hay responsabilidad de la entidad estatal que es propietaria de las acciones de la empresa, FONAFE, donde se precian de ser técnicos.
Por el lado de Genrent, desde el 2017 tiene declarada una potencia de 56 MW, pero con serios problemas operativos. Mucho intercambio epistolar con las autoridades, sin solución alguna.

Genrent firmó en 2013 dos contratos con ELOR. Uno de suministro continuo por 55 MW que inició operaciones en 2017 y que, a partir del 2019, que supuestamente iniciaba servicio la línea Moyobamba-Iquitos, pasaría a ser reserva con una capacidad de 70 MW hasta el 2037.
La línea Moyobamba-Iquitos, permitiría la región Loreto estar conectada al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional (SEIN), garantizando precios de electricidad competitivos y garantía de continuidad del servicio. El proyecto otorgado en el 2014 fracasó en el 2016, por problemas en su formulación y otorgamiento, y nunca más se habló del tema

La no integración de Loreto al SEIN ha originado que para nivelar los costos de electricidad de esa región con los de Lima, que son 68% más baratos, se toma anualmente del Fondo de Inclusión Social Energética (FISE) la cantidad de 55 millones de dólares (15% de la recaudación) que podría tener mejor uso combatiendo la pobreza energética.
Los políticos dicen que el Perú sobrediagnosticado, falso, está lleno de papeles con generalidades sin conocer los verdaderos problemas.